jueves, 31 de julio de 2014

Selfie Auschwitz


Una selfie tomada por la norteamericana Breanna Mitchell
sonriendo con el campo de concentracion nazi de Auschwitz 
de fondo, esta dando la vuelta al mundo tras generar
polemica y debate en la redes sociales donde ha sido 
duramente criticada.

Los usuarios de Twitter descubrieron la fotografia recientemente,
a pesar de que fue tomada hace aproximadamente 1 mes y desde
entonces las acusaciones de falta de respeto hacia los 
millones de judios qye fueron asesinados en ese lugar, han sido 
virales.

Ademas de la desacertada sonrisa de Breanna, el emoticono de 
carita feliz que adjunta con el texto ha sido lo que ha terminado
de incendiar las redes.

La Vida en el Campo


Descripcion de sobrevivientes de Auschwitz acerca de los 

primeros dias en el campo y la vida en este






miércoles, 30 de julio de 2014

Prisioneros en Auschwitz




  









En general los niños pequeños eran asesinados inmediatamente por ser demasiado pequeños para trabajar. Si durante la selección, una madre llevaba a su hijo en brazos, los dos eran enviados a la cámara de gas, porque en estos casos se calificaba a la madre de no capacitada para trabajar. Los niños varones, a los que la S.S. perdonaban la vida, se convertían primero en aprendices de albañil en la construcción de los crematorios en Birkenau.
 





 Había diferentes trabajos para los presos: 

Trabajos dentro del campo: p. ej. de escribiente o de médico, o bien realizando trabajos artesanales así como trabajos en el campo "Kanada" (almacén para aquellos objetos que les eran confiscados a los recién llegados), etc.
 

Comandos externos: Los trabajos más duros consistían en la construcción de edificios, carreteras y vías férreas, encauzamiento de los ríos, en la cantera, en campos de castigo, etc. 

 Trabajo en empresas privadas, estatales o de las SS (p. ej. IG- Farben): Las empresas podían "tomar prestados" a presos, por mediación del jefe del campo, disponiendo de la capacidad productiva de aquéllos con toda libertad. Como contrapartida las empresas tenían que abonar a las SS una reducida tasa diaria (entre 3 y 6 Reichsmark). Debido al trabajo de los presos, en muchas empresas industriales y armamentistas se desarrolló una amplia red de campos externos. 




Normalmente cuando se trataba de asignar a los presos a los diferentes comandos de trabajo carecía de importancia su formación profesional o académica.
 

 La jornada de trabajo ascendía a once horas diarias, con media hora de pausa al mediodía para comer. 
Los judíos trabajaron en granjas agrícolas, en la reparación de caminos, en la tala de bosques y especialmente en establecimientos industriales y de fabricación de municiones. También grandes emporios industriales y empresas privadas se aprovecharon sin vacilación alguna del trabajo de los prisioneros judíos, que eran constantemente maltratados por sus superiores y sus magras raciones frecuentemente reducidas. Carentes de medicinas y víctimas del maltrato y del hambre, más de medio millón de judíos perecieron en los campos de trabajo









. 







Enfermos en Auschwitz



El shock psíquico y el terror físico, las jornadas demasiado duras y largas de trabajo junto a la desnutrición crónica y la carencia de higiene constituían las causas de la mayoría de las enfermedades en el campo.



Casi todas las enfermedades infecciosas se daban en Auschwitz: la disentería, la malaria, el tifus y la tuberculosis, e incluso el tifus exantemático; la caquexia (
el total agotamiento de las energías vitales como consecuencia de un debilitamiento general y la anemia), los edemas provocadas por el hambre, la sarna y las úlceras de noma (que carcomían la boca ahuecando las mandíbulas y perforando las mejillas como un cáncer), pero también las heridas provocadas por cortes o fracturas, en la mayoría de los casos, tenían la muerte como consecuencia

.


Si los presos no morían enseguida como consecuencia de sus enfermedades, eran seleccionados para ser enviados a las cámaras de gas, dado que ya no estaban capacitados para trabajar. Esas selecciones se llevaban a cabo o en los bloques de los presos o en la enfermería.




LOS TRANSPORTES HACIA LA MUERTE

Los trenes fueron parte vital en la consecución de los planes de la "Solución Final" para trasportar
a centenares de miles de prisioneros hacia los campos de la muerte, sobre todo en Polonia y demás
territorios avasallados del este de Europa. Estos trenes formados por vagones de ganado partían desde
todos los países ocupados por la Alemania nazi con un destino concreto: Los campos de exterminio en
donde tras llegar después de varios días de viaje en condiciones infrahumanas eran seleccionados para
apartar a los prisioneros aptos para ser esclavizados y el resto acabar directamente en las cámaras de gas.



El hacinamiento en los vagones, unas 50 personas en cada uno, producía decenas de muertos en cada
viaje ya que el hambre, la sed, la ausencia de aire entre las apreturas los mataban. Estos muertos
por hambre o asfixia y debido a la permanencia de pie por la estrechez de los vagones se mantenían
en esta posición durante los días que duraba la deportación a los campos de concentración y



Por supuesto las tropas SS que se encargaban de vaciar los ghettos y poblaciones de los territorios ocupados jamás informaban a los prisioneros del terrible destino de estos transportes para evitar revueltas y solamente se les decía que serían conducidos a campos de trabajo y labores agrícolas en otros territorios ocupados. 




Así mismo los prisioneros eran inducidos a llevar dinero en metálico que posteriormente 
sería robado para engrosar tanto los bolsillos de muchos nazis como las arcas del  régimen nazi.
Pero el expolio a las víctimas no quedaba aquí; una vez llegados a las 
estaciones de los campos de exterminio se les obligaba a dejar sus maletas en los 
andenes y personal especializado (generalmente prisioneros destinados a estos efectos) 
se encargaban de abrirlas, separar todos los objetos de valor (ropa, joyas, dinero, gafas, dentaduras, zapatos, prótesis, etc..) 
que serían reutilizados para su venta en Alemania.





La empresa de ferrocarriles alemanes Reichbahn, antecesora de la actual Deutschebahn, fue la principal implicada en el transporte de todos los prisioneros hacia los 
campos de exterminio. Según los cálculos se realizaron 1.600 transportes desde Alemania hacia los exterminadores campos polacos; cada transporte estaba compuesto de una media de 50 vagones lo que arroja una cifra aproximada de 4 millones de prisioneros deportados desde Alemania a la muerte.

Camara de Gas Auschwitz



En septiembre de 1941, las SS realizaron en el bloque 11 las pruebas del gas Zyklon B 
en las que murieron 850 prisioneros polacos y rusos. Las pruebas fueron consideradas 
exitosas y en consecuencia se construyeron una cámara de gas y un crematorio. 




El objetivo principal del campo no era el mantener prisioneros como fuerza laboral, 
sino su exterminio. Para cumplir con este objetivo, se equipó el campo con 4 crematorios 
con cámaras de gas. Cada cámara de gas podía recibir hasta 2500 prisioneros por turno.








La mayoría de los prisioneros llegaba al campo en tren, con frecuencia después de un 
terrible viaje en vagones de carga que duraba varios días, durante el que no se les 
facilitaba comida ni agua. A partir de 1944 se extendió la vía del tren para que entrara 
directamente al campo. Algunas veces, al llegar el tren, los prisioneros eran pasados 
directamente a las cámaras de gas



En otras ocasiones, los nazis seleccionaban prisioneros, 
frecuentemente bajo la supervisión del SS Hauptsturmführer Dr. Josef Mengele, para ser 
enviados a campos de trabajo o para realizar experimentación médica. En general los niños, 
los ancianos y los enfermos eran enviados directamente a las cámaras de gas, 
las cuales eran coordinadas por el SS Hauptscharführer Otto Moll.





Esta lata contenía estas piedrecillas impregnadas de gas Zyklon-B. Se abrían 4 de ellas y se vertía su contenido por unos orificios en la cámara de gas. En pocos minutos morían hasta tres mil personas




Víctimas de Auschwitz












Hoy
 en día se calcula que en Auschwitz llegaron a estar internadas un total de 1,3 millones de personas, de las cuales murieron 1,1 millones, el 90% de ellos, en torno a un millón, judíos. Según cifras de Franciszek Piper, el grupo mayoritario de judíos trasladados al campo corresponde a los procedentes de las deportaciones de 1944 desde Hungría (438 000).




Le
 siguen Polonia (300 000), Francia (69 114), Holanda (60 085), Grecia (55 000), Checoslovaquia (46 099),Eslovaquia (26 661), Bélgica (24 906), Alemania y Austria (23 000), Yugoslavia (10 000), e Italia (7 422).




En Auschwitz murieron también unos 70 000 prisioneros políticos polacos, algo más de 20 000 
gitanos, 10 000 prisioneros de guerra soviéticos, además de cientos de testigos de Jehová y decenas de los internados a causa de la homosexualidad.









  Estimaciones coincidentes son las del historiador Peter Hayes, según cuyo estudio solo 125 000 de los 200 000 supervivientes seguían vivos a la caída del Tercer Reich, aproximadamente el 10% de las personas internadas en el campo entre mayo de 1940 y enero de 1945.




Los responsables de Auschwitz seguían estrategias de selección diferentes según el origen de los internos; así los judíos no seleccionados para trabajar eran enviados a las 
cámaras de gas, casi siempre a continuación mismo de su llegada. En 1942, 140 146 de ellos fueron enviados a las cámaras de Auschwitz I, hasta que en febrero de 1943 tomó el relevo el complejo de Birkenau




Entre los mayores contingentes 327 000 de los 438 000 judíos húngaros y 200 000 de los 300 000 polacos fueron gaseados, y gran parte del resto murieron ejecutados o de hambre y enfermedades. Los gitanos también corrían la misma suerte, pero no así normalmente los prisioneros políticos y los soldados soviéticos, que solo fueron víctimas del gas en la etapa de los experimentos iniciales, después solían perecer asesinados o a causa de las condiciones de los trabajos forzados.